lunes, 27 de abril de 2009

EL CASCANUECES


La obra fue estrenada el 17 de diciembre de 1892, en el legendario teatro Mariinskii de San Petersburgo bajo la coreografía original de Lev Ivanov, el libro de Marius Petipa y la música de Piotr I. Tchaikovsky. La primera historia que se conoce de El Cascanueces está basada en el libro de cuentos de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, titulado: "El Cascanueces y el Rey de los ratones" (1816).

Sin embargo, el argumento que daría vida, años más tarde al ballet de Tchaikovsky deriva de una adaptación que Alejandro Dumas (padre) hiciera del texto de Hoffmann.
Ballet en dos actos y 5 escenas.

Acto I

Escena 1Es Navidad. Entre los invitados que llegan a la casa de la familia Shtalbaun se encuentra Drosselmeier -el preferido por los niños. Impacientes, los pequeños esperan que en el árbol se enciendan las luces de colores. Llega el mago con su regalo para los niños: un teatro de marionetas. La fiesta continúa; los abuelos también bailan superando los achaques propios de su edad mientras los niños juegan. Las marionetas Colombina, Arlequino y Saracinos inician su baile. Todos están muy emocionados cuando el mago se quita su máscara: es Drosselmeier. Clara y Fritz, los hijos de Shtalbaun le piden a Drosselmeier que les regale las marionetas pero éstas ya se las han llevado. En su lugar les regala un ridículo muñeco cascanueces. Fritz arrebata el muñeco a Clara y lo rompe. Ésta le consuela echándole en la cama. Los invitados abandonan la casa después del baile para finalizar la fiesta navideña.Escena 2

Ha anochecido y la habitación donde se encuentra el árbol adquiere un aire misterioso, casi milagroso. Asustada, Clara va a ver a su muñeco enfermo Cascanueces. Melancólica observa como un búho se convierte en Drosselmeier mientras la mira con una sonrisa burlona. A su señal, del suelo aparecen ratones encabezados por su Rey. Clara quiere huir pero las fuerzas la abandonan y sólo consigue acercarse al árbol que muy deprisa empieza a crecer, mientras todo a su alrededor cambia. Los soldados de plomo cobran vida y, encabezados por Cascanueces, inician una batalla contra los ratones. Las fuerzas son desiguales, van venciendo los ratones cuando Cascanueces se queda sólo ante el ejército de roedores. Clara lanza un zapato al Rey de los Ratones y consigue ahuyentarlos. Cascanueces yace en el suelo. Clara se acerca a él: es un joven príncipe. Él la mira agradeciendo su ayuda.


Escena 3La habitación se convierte en un bosque invernal. Unos levísimos copos de nieve bailan milagrosamente mientras una estrella del árbol atrapa a Clara y al Príncipe Cascanueces como en un sueño, introduciéndolos en una carroza que les conducirá hasta la cima del árbol.

Acto II
Escena 4Juntos inician su viaje hacia la cima del árbol, pero los ratones les alcanzan entablándose una nueva batalla. En esta ocasión Cascanueces sale vencedor. Llegan al reino de los muñecos donde son recibidos por doce pajes. El Príncipe narra lo sucedido y cuenta como Clara le salvó, motivo por el que todos muestran su agradecimiento, celebrando una gran fiesta en honor de ambos. Se despiden del reino de las Nieves y siguen su camino por el Río de la Limonada hasta llegar al Reino de las Golosinas donde la Reina de los Dulces los espera con un agasajo en su honor en donde varios bailarines de distintas partes del mundo bailan para ellos.

Escena 5Finalmente, el mundo de ensueño de Clara se desvanece y ella se despierta dándose cuenta que todo ha sido un sueño. Sus padres van a buscarla para que salga al portón a despedir a su padrino Drosselmeyer quien junto con Daniel regresa a su taller de relojes y muñecos.

EL QUIJOTE


Ballet en tres actos, basado en el capítulo XIX del segundo libro de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes Saavedra. La música es compuesta por Ludwig Minkus. La premiére mundial del ballet se efectuó el 26 de diciembre de 1869 en el Teatro Bolshoi de Moscú a solicitud de los Teatros Imperiales de Rusia.


El propio Petipa revisaría en múltiples ocasiones esta obra y a partir de las diferentes versiones realizadas por el coreógrafo marsellés, el ruso Alexander Gorsky reconstruyó la obra en 1900 obteniendo un gran exito. El argumento -extraído del segundo volumen de la novela de Cervantes- se encuentra principalmente centrado en los amores Kitri y el barbero Basilio, Don Quijote y Sancho Panza, cuyos personajes míticos atraviesan una serie de aventuras en torno a la joven pareja.Prólogo:
Don Quijote animado por las novelas de caballería sale en busca de aventuras y nombra como escudero al fiel Sancho Panza.

I Acto:
En la plaza hay una fiesta. La hija del tabernero, Kitri, coquetea con Basil pero su padre, Lorenzo el tabernero, despide a Basil pues no desea que éste sea el marido de su hija. Kitri no quiere cumplir la voluntad del padre. En mitad de la fiesta llegan Don Quijote y Sancho. Al ver al tabernero Don Quijote le imagina como el dueño de un castillo y le saluda respetuosamente, como corresponde a su alcurnia. El tabernero le corresponde en la misma línea y le invita a entrar en su taberna. Cuando Don Quijote ve a Kitri la toma por la maravillosa Dulcinea, la dueña de su corazón. Kitri se escapa con Basil y el tabernero y el noble Gamash les persiguen.

II Acto:
1º cuadro: Kitri y Basil están escondidos en una taberna, cuando Lorenzo, Gamash y Don Quijote aparecen. El padre de Kitri desea anunciar la boda de su hija con Gamash, pero Basil escenifica una escena de suicidio que surte los efectos deseados de tal manera que Don Quijote interviene para favorecer el matrimonio del barbero con Kitri. Basil ya está feliz.
2º cuadro: En las proximidades de los molinos de viento se encuentra el campamento gitano en el que se escenifica un número de marionetas. El jefe del campamento invita a Don Quijote a ver el espectáculo. Quijote, emocionado, sigue el desarrollo de los títeres e interviene en la acción destruyendo el teatrillo. Viendo los molinos, los toma por gigantes a los que debe enfrentarse. En el fragor de la acción, se engancha con uno de los molinos y cae por tierra.
3º cuadro: Don Quijote y Sancho Panza están en un bosque. Nuestro héroe piensa que está rodeado de seres fantásticos, pero Sancho está durmiendo. En esto aparecen unos nobles de cacería que al contactar con Quijote y Sancho y al verles tan pintorescos deciden invitarles a su castillo para holgar con ellos.

III Acto:
En el castillo de los nobles todo está preparado para recibir a nuestro caballero andante. El maestro de ceremonias deja entrar a Kitri y Basil. La primera debe interpretar el papel de Dulcinea y Basil el del caballero desconocido. Don Quijote y Sancho ocupan los lugares privilegiados para ver cómo, Dulcinea, la dama de su corazón, aparece encantada y, nuestro héroe, para librarla del embrujo, debe vencer al caballero desconocido. Comienza el combate, pero en medio del fragor de la batalla, Don Quijote, que tropieza en sus propias espuelas, cae derrotado por lo que el caballero desconocido se lleva a su amada. Los nobles y sus invitados se ríen y Don Quijote, solo y triste se retira con su fiel escudero.

GISELLE


Obra maestra absoluta del teatro de la danza del Romanticismo. Fué estrenada en 1841 en la Ópera de París constituyéndose en pieza pura y fundamental de la danza clásica, tanto por el tratamiento de los ideales románticos como por el empleo de la más refinada técnica teatral del siglo XIX.

El ballet Giselle constituye una de las más puras joyas del ballet romántico.
Música: Adolphe Adam
Coreografía: Jean Coralli y Jules Perrot
Libreto: Jules Henry Vernoy y Theóphile Gautier

Primer acto.
En los valles cercanos al Rin vive Giselle, una campesina de gran belleza y extremada inocencia. Giselle desea ante todo bailar, pero es reprimida constantemente por Berther, su madre, quien teme, debido a su frágil y quebradiza salud, que Giselle muera doncella antes de su boda, convirtiéndose así para la eternidad en una Willi, (espíritus nocturnos del bosque que matan a los hombres que están en él después de la media noche). Albrecht, duque de Silesia, corteja a Giselle haciéndose pasar por Loys un apuesto aldeano llegado a la vendimia, mientras Hilarión, el guardabosque que está profundamente enamorado de Giselle, sospecha de la identidad y del engaño del forastero.La corte del príncipe de Courtland, regresando de una cacería, hace un alto en el camino en la casa de Giselle para comer y beber, Bathilde la hija del príncipe y prometida de Albrecht se impresiona por el encanto de Giselle y se hacen confidencias sobre sus amoríos sin saber ninguna de las dos que ambas aman al mismo hombre.En el pueblo se celebra la fiesta de la vendimia y los jóvenes del pueblo eligen a la reina, honor que recae en Giselle, quien con permiso de su madre baila para todos. Hilarión entre tanto descubre la verdadera identidad de Albrecht, y aprovecha la presencia de la corte y de su prometida Batidle para desenmascararle.Giselle es sorprendida por el engaño y su inocencia se ve rota por la traición, haciéndola caer en una desesperación que la arrastrará hacia la locura y la muerte.Segundo acto
Hilarión acude al bosque para visitar la tumba de su amada y es sorprendido por la media noche y con ella la llegada de las Willis. Myrtha,, su reina, es la encargada de hacer la llamada a las Willis para iniciar así, una noche más, el ritual de la venganza, siendo Hilarión su primera victima. Al oír pasos las Willis desaparecen, es Albrecht que se acerca, siente tanto arrepentimiento que se ha adentrado en el bosque buscando la tumba de Giselle y suplicar su perdón. Giselle se hace visible conmovida por su arrepentimiento e intenta prevenirle para que se marche del bosque, pero ya es tarde y la implacable Myrtha ordena a las Willis atraer a Albrecht hasta su presencia donde haciéndole bailar conseguirán quitarle la vida. La fuerza del amor que Giselle siente en su interior será la salvación de Albrecht, dándole su aliento y haciéndole resistir vivo hasta la llegada del alba. Con el amanecer las Willis desaparecen, y así Giselle tiene que despedirse de su amado para siempre, Albrecht trata inútilmente de retenerla pero ella tiene que seguir su triste destino envuelta en esa maldición provocada por el engaño y la traición del hombre.

domingo, 26 de abril de 2009

CHOPINIANA


Chopiniana, ballet en un acto, fue coreografiado por Mikhail Fokin en 1909 en San Petersburgo, y se presenta como una suite bailada sobre la música de Federico Chopin, orquestada por Alexander Glazunov. Se estreno en París bajo nuevo nombre "Les Sylphides". Es un ballet clásico blanco, puro, simple y no requiere ninguna introducción o contexto.

Fokin diseñó su coreografía respecto de un tema fundamental: las visiones fugitivas que nacen de la imaginación de un poeta y lo transportan al reino de los sueños, donde imperan las sílfides.

La acción está profundamente condensada en un solo acto, habiendo evitado los tres o cuatro actos de rigor de otros ballet evitando de esta manera los meros virtuosismos ajenos al hilo argumental, y consecuentemente, los saludos de los bailarines, que interrumpían la acción.
Anna Pavlova, sutil intérprete de “Chopiniana”, supo inspirarse en la danza etérea y romántica de la notable Maria Taglioni. En esta inspirada obra, que da la sensación de un vuelo ininterrumpido, se hacen y deshacen los encadenamientos del cuerpo de baile, mientras se escuchan los movimientos de un vals. Las Sylphides son en sí seres del más allá, irreales, plenos de gracia. Recordemos que Chateaubriand, utilizaba frecuentemente la palabra Sylphide para designar el ideal femenino. A partir de ese momento, La Sylphide se convertirá en el arquetipo del ballet romántico. La acción se desarrollará siempre en dos universos diferentes: el terrestre y el sobrenatural y legendario. La interacción de ambos se concretará con un representante del mundo terrestre y otro del mundo de ensueño. Es considerada como la obra maestra de Mijail Fokin.

LAS SÍLFIDES


Las Sílfides es frecuentemente confundido con La Sílfide, otro ballet de nombre similar, que también involucra a la legendaria sílfide, o espíritu del bosque. Sin embargo, en sus otras características los dos ballets no tienen relación entre sí.
Les Sylphides (del francés: Las sílfides) es un ballet breve y no-narrativo en un acto coreografiado por Michel Fokine con música de Frédéric Chopin. Fue estrenado en 1908 en el Teatro Mariinski en San Petersburgo como Rêverie Romantique: Ballet sur la musique de Chopin o Chopiniana. Como Les Sylphides, el ballet fue presentado por primera vez el 2 de junio de 1909 en el Théâtre du Châtelet de París
Les Sylphides fue originalmente presentado por los Ballets Rusos de Serguei Diaghilev para su primera presentación en París, con los bailarines principales Tamara Karsavina, Vaslaw Nijinsky, Anna Pavlova y Alexandra Baldina con decorados de Alexandre Benois. donde La Sylphide de Filippo Taglioni acababa de presentarse(4). Otra orquestación popular fue realizada por Roy Douglas en 1936(5). En 1940, el American Ballet Theatre realizó la producción, y la comenzó el 11 de enero de aquel años en el Center Theatre en el Rockefeller Center. Es uno de los ballets frecuentemente presentado en todo el mundo.
El ballet, a menudo descrito como una "ensoñación romántica"(2,3), fue el primer ballet que fue sólo eso(2). Les Sylphides no tiene trama, en su lugar consiste en muchas sílfides bailando en un bosque al claro de luna con el poeta o el joven. Fokine creó una coreografía de estilo romántico seguramente inspirado en Le Sílfide. Utilizando una técnica académica evolucionada, en aquella época, Fokine creó un ballet abstracto con la estructura del ballet romántico.
Bajo el título de Chopiniana, aún puesto en escena por Fokine, el ballet fue una composición musical ligeramente diferente. Esta versión incluía sólo cinco obras de Chopin:
Polonesa en La mayor, Op. 40, nº 1,
Nocturno en Fa mayor, Op. 15, nº 1,
Mazurka en Do sostenido menor, Op. 50, nº 3,
Valse en Do sostenido menor, Op. 64, nº 2,
Tarantella en La bemol mayor, Op. 43.
La versión final de este ballet, interpretado con el nombre de Les Sylphides agregó más piezas.
Polonesa en A mayor (algunas compañías lo sustituyen con el Preludio en La Mayor)
Nocturno en La bemol mayor (Op. 32, nº 2),
Vals en Sol bemol mayor (Op. 70, nº 1),
Mazurka en Re mayor (Op. 33, nº 2),
Mazurka en Do mayor (Op. 67, nº 3),
Preludio en La mayor (Op. 28, nº 7),
Vals en Do sostenido menor (Op. 64, nº 2),
Gran Vals en Mi bemol mayor (Op. 18, nº 1)

EL LAGO DE LOS CISNES


La primera presentación de El lago de los cisnes (Lebedinoe ozero), en cuatro actos, tuvo lugar en el Teatro Bolshoi de Moscú, el 4 de marzo de 1877. El guión es acreditado a Vladimir Begichev y a Vassily Geltzer; los diseños fueron originales de Karl Valz, Ivan Shanguine y Karl Groppius, y la coreografía tuvo como autor a Wenzel (Julius) Reisinger, de quien muy poco se sabe, a excepción de que era natural de Austria, pasó un tiempo en Praga enseñando ballet y fue maestro en la Escuela del Bolshoi entre los años 1873 y 1878. El personaje de Odette recayó en esa ocasión sobre Pelagia Karpakova, bailarina que no tenía categoría de principal, pero se cree que por motivos políticos consiguió ser exaltada a un rango más elevado. Sigfrido fue personificado por Stanislav Gillert. Tchaikovsky nunca antes había escrito música para ballet, a pesar de tener en su haber infinidad de maravillosas composiciones (que incluyen tres ballets, seis sinfonías, diez óperas, tres conciertos de piano y uno de violín, música incidental para distintas obras teatrales y un número considerable de canciones y piezas para piano). Según escribiera a su amigo Nikolai Rimsky-Korsakov, Tchaikovsky aceptó el proyecto de componer la música del ballet, porque “necesitaba dinero, y hacía tiempo que deseaba tratar de componer música de ese tipo”. La partitura, que no estuvo completa hasta después de comenzados los ensayos (que durarían once meses), deleitó en principio a todos los que la escucharon, pero el entusiasmo no fue de larga duración. El estreno resultó un fracaso, según varias opiniones, incluyendo las de los críticos. No obstante, la obra subió a escena cuarenta y una veces, y años más tarde, en 1880 y 1882, el coreógrafo belga Joseph Peter Hansen idearía sendas nuevas producciones. El compositor, por su parte, debido al poco interés que su composición despertara, volvió la espalda a la danza y no escribiría más música para ballet hasta 1890, cuando La bella durmiente del bosque subió a la escena del Teatro Mariinsky, en San Petersburgo, con coreografía del francés Marius Petipa, que llevaba muchos años como director y coreógrafo principal del Ballet Imperial Ruso. Dos años más tarde, en 1892, Tchaikovsky compuso su último ballet, Cascanueces, de cuya coreografía, por enfermedad de Petipa, fue responsable su ayudante, Lev Ivanov. Los éxitos apoteósicos de ambas obras fueron instantáneos, ocupando un lugar importante en la historia de la danza clásica desde entonces. En 1888 el segundo acto de El lago de los cisnes, hoy conocido como el “acto blanco”, sería producido nuevamente en Praga, por Augustin Berger; pero después de los triunfos de La bella durmiente y Cascanueces, los directores del Mariinsky tomaron interés en escenificar de nuevo la escena nocturna del lago, encargando a Petipa que realizara el trabajo. Sin embargo, el maestro francés, que no sentía afinidad por la música sinfónica y tan “nacionalmente rusa” de Tchaikovsky, puso la tarea en manos de su ayudante, Ivanov, quien se entregó a la labor con gran esmero, pese a que, durante el proceso, Tchaikovsky falleció repentinamente (el certificado oficial cita como causa el cólera) el 6 de noviembre de 1893. En una función de gala organizada para honrar la memoria del compositor, la cual tuvo lugar el 1 de marzo de 1894, fue presentado por primera vez el acto de los cisnes junto al lago, con la nueva coreografía que ya Ivanov había terminado. La bailarina italiana Pierina Legnani (1863-1923) aparecería como Odette, junto a Pavel Gerdt (1844-1917) como Sigfrido. Motivado por el éxito de la gala, y cediendo a presiones ejercidas por la dirección del Teatro Imperial, Petipa mostró interés en presentar una nueva producción de largo metraje sobre la leyenda de la princesa-cisne, que constaría de tres actos: el Acto I, coreografiado en su totalidad por Petipa, estaría dividido en dos cuadros, el primero transcurre en el jardín del palacio, en el que aparecería un importante Pas de trois; el segundo cuadro tiene lugar en las orillas del lago, y mantendría la aplaudida coreografía de Ivanov. El Acto II, al cuidado de Petipa, sucede durante la recepción en palacio, que incluiría varias danzas folklóricas; en él las princesas pretendientes bailarían con Sigfrido, aunque la presencia de Odile y su engaño a éste culminarían la acción. Por último, el Acto III, bajo la responsabilidad de Ivanov, transcurre nuevamente junto al lago. Para el nuevo libreto, Petipa requirió la ayuda de Modest, hermano de Tchaikovsky, quien revisó las notas originales de 1877, a las que añadiría sus propias ideas. Riccardo Drigo, hábil director y arreglista de la época, estuvo a cargo de la nueva orquestación, a la que añadiría otras piezas del propio compositor. La escenografía y el vestuario fueron encomendados a Mikhail Bocharov y Heinrich Levogt. El estreno tuvo lugar en el Mariinsky, el 27 de enero de 1895, casi dos años después de la muerte de Tchaikovsky, y de la primera presentación del “acto blanco” en el que Ivanov hiciera historia como coreógrafo. Pese a las enormes contribuciones que el humilde maestro ruso prestara a la danza desde su posición subalterna, su nombre no sería mencionado en Rusia en ninguna presentación de este ballet hasta después de la Revolución Rusa de 1918.

martes, 21 de abril de 2009

VASLAV NIJINSKY


VASLAV NIJINSKY

Nijinsky fue uno de los más dotados bailarines en la historia, y se hizo célebre por su virtuosismo y por la profundidad e intensidad de sus caracterizaciones. Podía realizar el en pointe, una rara habilidad entre los bailarines de su tiempo (Albright, 2004) y su habilidad para realizar saltos que evidentemente desafiaban la gravedad fue también legendaria.
Nació en Kiev en una familia de bailarines polacos rusificada; pese a su pobre conocimiento del polaco, se consideraba a sí mismo un polaco. En 1900 se unió a la Escuela del Ballet Imperial, donde estudió con Enrico Cecchetti, Nicholas Legat y Pavel Gerdt. A los 18 años tenía papeles principales en el Teatro Mariinski.
Un momento decisivo para Nijinsky fue su encuentro con Sergéi Diágilev, un miembro de la élite de San Petersburgo e importante patrón de las artes, que promovía el arte visual y musical de Rusia en el extranjero, particularmente en París. Nijinsky y Diágilev se hicieron amantes, y Diágilev comenzó a involucarse en dirigir la carrera de Nijinsky. En 1909 Diágilev llevó una compañía a París, con Nijinsky y Anna Pávlova en los papeles estelares. El espectáculo tuvo gran éxito e incrementó las reputaciones de los papeles estelares como de Diágilev en los círculos artísticos de Europa. Diágilev creó Les Ballets Russes en sus inicios, y con el coreógrafo Michel Fokine, hizo una de las compañías más conocidas de su tiempo.
El talento de Nijinsky se mostró en trabajos de Fokine como “Le Pavillon d'Armide” (música de Nikolái Cherepnín), “Cleopatra” (música de Antón Arenski y otros compositores rusos) y un divertissement “La Fiesta”. Su ejecución de un pas de deux en “La Bella Durmiente del Bosque” de (Chaikovski) tuvo un éxito inmenso; en 1910 brilló en “Giselle”, y los ballets de Fokine “El Carnaval” y “Scheherazade” (basado en la suite orquestal de Rimski-Kórsakov). Su pareja con Tamara Karsavina, también en el Teatro Mariinski, fue legendaria.
Entonces Nijinsky regresó al Teatro Mariinski, pero pronto fue despedido como resultado de un escándalo y se hizo miembro regular del grupo de Diágilev, cuyos proyectos se centraban alrededor de él. Tuvo papeles principales en las nuevas producciones de Fokine “El espectro de la rosa” de Weber y “Petrushka” de Ígor Stravinski.
Con el apoyo de Diágilev, Nijinsky comenzó a trabajar como coreógrafo, influenciado por las eurrítmicos de Emile Jaques-Dalcroze, creando tres ballets, L'après-midi d'un faune (La siesta del fauno, con música de Claude Debussy) (1912), Jeux (1913), Till Eulenspiegel (1916) y Le Sacre du Printemps (La consagración de la primavera, con música de Ígor Stravinski (1913). Nijinsky creó movimientos revolucionarios en sus espectáculos, alejándose de los movimientos fluidos tradicionales del ballet entonces dominante. Sus movimientos angulares radicales combinados con matices cargadamente sexuales causaron un escándalo en el Théâtre des Champs-Elysées cuando se estrenó Le Sacre du Printemps en París. Se "masturbó" con el pañuelo de las ninfas en La siesta del fauno (Albright, 2004).
En 1913 los Ballets Russes hicieron una gira a Sudamérica, y debido a su temor por los viajes oceánicos Diágilev no lo acompañó. Sin la supervisión de su mentor, Nijinsky comenzó una relación con Romola de Pulszky (Pulszky Romola), una condesa húngara. Basados en las memorias de su hermana Bronislava Nizhinska, generalmente es sabido que Romola dejó sus maneras para atrapar en matrimonio a Nijinsky. Ardiente admiradora de Nijinsky, asumió el ballet y usó sus contactos familiares para acercase a él. A pesar de sus esfuerzos para atraerlo, Nijinsky parecía inconsciente de su presencia. Finalmente Romola reservó un pasaje para el viaje en el barco en que Nijinsky iba a viajar, y entabló una amistad con él. Hay numerosas especulaciones acerca de la verdadera razón para que surgiera el matrimonio, la más popular es que Nijinsky vio el título de Romola y supuso una riqueza para escapar de la represión de Diágilev. Romola ha sido entonces vilipendiado como la mujer que forzó a Nijinsky a abandonar su arte por un pago de cabaret, sus maneras pragmáticas y plebeyas a menudo sacudían sus naturaleza artística. Esto contribuyó ampliamente a que cayese en la locura. En su diario, Nijinsky famosamente dijo de Romola "Mi mujer es una estrella que no palpita ..." Se casaron en Buenos Aires: cuando la compañía regresó a Europa, Diágilev, en un rapto de celos, les disparó a ambos. Nijinsky trató de crear su propia compañía, pero su contrato crucial de Londres falló debido a problemas administrativos.
Durante la Primera Guerra Mundial Nijinsky, ciudadano ruso, fue internado en Hungría. Diágilev logró sacar a Nijinski gracias a la intervención de Alfonso XIII y su Oficina pro cautivos,[1] dando después una gira por Norteamérica en 1916, durante la que coreografió y danzó en el papel principal en Till Eulenspiegel. Signos de su demencia precoz comenzaron a ser evidentes para los miembros de la compañía. Tenía miedo de los otros bailarines y que una trampilla quedase abierta.
Nijinsky tuvo una crisis nerviosa en 1919 y su carrera llegó efectivamente a su fin. Se le diagnosticó esquizofrenia y fue llevado a Suiza por su esposa para ser tratado por el psiquiatra Eugene Bleuler. Pasó el resto de su vida en hospitales psiquiátricos y asilos. También escribió entonces un diario en dos partes. Murió en una clínica de Londres el 8 de abril de 1950 y fue enterrado en Londres hasta que en 1953 su cuerpo fue trasladado al Cementerio de Montmartre, París, Francia al lado de las tumbas de Gaetano Vestris, Théophile Gautier y Emma Livry.