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lunes, 27 de abril de 2009
ASOCIACIONES PROFESIONALES DE DANZA EN ESPAÑA
Asociación de Profesionales de la Danza de Castilla la ManchaC/Aparicio 4 bajo - Almansa - AlbaceteAsociación de Danza IndanzaApdo. Correos 425 -AlmeríaAsociación de Profesores de Danza, Teatro y Artes PlásticasC/ Escuela de Capataces 18 - Mieres - AsturiasA.P.D.A. (Asoc. de Profesionales de la Danza de Asturias)C/ Pachín de Melás 40 - Gijón - AsturiasAsociación Española de Organizadores de Festivales de Folclore. C/ Afligidos, nº 4 - 2º 06002 Badajoz - BadajozTeléfono: 924 243 746Fax: 924 245 434Email: cioff-esp@sarenet.esConfederación de Folclore del Estado Español C/ San Francisco, 3306340 FREGENAL DE LA SIERRA - EXTREMADURAAsociación Balear de DanzaC/ California 7 - Palma de Mallorca - BalearesAsociación de Escuelas de Danza de Badalona (AEDB)C/ Merce 58 - Badalona - BarcelonaAsociación de Profesionales de la Dansa de Catalunyawww.dansacat.orgFederació Catalana de Profesores de DansaRonda de San Pedro 22 5º 3º - BarcelonaAsociación de Profesores de DanzaC/Manuel González Martín 19 local 5 - Las Palmas de Gran CanariaAsociación de Profesores de DanzaC/ Secundino Esnaola 55 bajo - San Sebastián - GuipúzcoaAsociación de Profesionales de Danza de GuipuzcoaApdo. Correos 3353 - San Sebastián - GuipúzcoaAsociación de Profesionales de la Danza de La RiojaC/ Doctores Castroviejo, 29 3º D - Logroño - La RiojaUnión Sindical de las Artes Escénicas AndaluzasAteneo de Música y Danza - C/ San Millán 25 - MálagaAsociación Profesional de Profesores de DanzaCentro Cultural del Carmen - C/ Alameda de los Capuchinos 32 bajo - MurciaFederación Española de Asociaciones Profesionales de la Danzahttp://www.feapd.com/index2.htmAsociación Andaluza EndanzaC/ San Luis 40 - Sevilla - www.endanza.orgAsociación Andaluza de Profesionales y Amigos de la DanzaApartado de Correos 730 - SevillaAvetid - Asoc. Valenciana de Empresas de Teatro y Danzawww.avetid.comAsociación y Federación de Danza - Asociación profesionalC/ Gran Canaria, 35 9º - Valencia -Asociación de Profesionales de la Danza de la Comunidad Valencianawww.profesionalesdanza.comAVED - Asociación Valenciana de empresas de DanzaC/ Vives Liern, 3 - 4º - 46007 Valencia - Telf: 637545951E-mail: info@aved- danza .comAsociación de Bailarines de VizcayaC/ Particular Euskalduna, 2 - Bilbao - Vizcaya
PLIE
El plié supone una flexión de la rodilla, manteniendo el alineamiento entre la pelvis, cadera, rodilla y pie. Es como un plegamiento hacia el suelo siguiendo el eje de la fuerza de la gravedad.
Los pliés preparan el salto y amortiguan las fuerzas de las caídas de los saltos. Las estructuras elásticas que lo hacen posible son:
· El estiramiento de los Gemelos/Sóleo
· El estiramiento del Cuádriceps y de los Glúteos
· Estiramiento de los Aductores
Este estiramiento consigue 2 objetivos:
· Flexibiliza estos grupos musculares y
· Aumenta su fuerza excéntrica para la contracción.
Es importante la alternancia entre los movimientos Plié/Relevé para prevenir sobrecargas. El plié puede ser analizado en multitud de secuencias desde su partida hasta su finalización. La manera más sencilla es la de subdividirlo en 4 fases:
1. Posición de partida
2. Bajada del plié: flexión de rodilla, cadera y tobillo. Procurar abrir las rodillas afuera
3. Tope o límite por elasticidad de los músculos o por el tope anatómico óseo.
4. Subida del plié: extensión de rodillas (o Fase Propulsiva si se trata de un salto). En la subida empujar el interior de los muslos hacia el pubis. Empujar los talones contra el suelo.
Si analizamos el desarrollo del plié con cámaras de video a imágenes cada 1/25 segundos podemos concluir que el plié se produce
- Valgo de rodilla
- Eversión del pie
- Valgo del hallux
aunque todo ello dentro de unos límites fisiológicos.
Algunos de los errores más frecuentes son:
· Si se lleva el peso al 1º dedo se puede provocar un Hallux Valgus. Así pues, la pronación es un factor de lesión.
· Sentarse en la profundidad del plié, con lo que aumenta la sobrecarga de las rodillas (sobre todo el rozamiento de la Rótula sobre los cóndilos femorales)
· Levantar los talones del suelo prematuramente hace que los Gemelos se contraigan en acortamiento, con la consiguiente tendencia a la hipertrofia.
· Otras faltas son la consecuencia de: relajar el tronco y abdominales, adelantar los talones para incrementar el dehors…
· Si falta rotación externa de la cadera durante el plié: el Vasto externo del Cuádriceps se activa más y ello aumenta la presión externa de la rótula.
Para mantener la activación del peroneo lateral largo ocurre una pronación del pie
La anteversión de la pelvis disminuye la longitud entre los puntos de apoyo de los músculos del muslo y además provoca una mayor “cumbrure” lumbar.
Todo ello tiene como consecuencia un fallo de la fase propulsiva que se manifiesta entre otras cosas en la acción sutil de levantar las rodillas al subir (por la acción de los aductores y del pectíneo) lo que puede provocar lesión en los ligamentos internos (LLI y aletas). Este valguismo, en la caída de los saltos puede provocar maniscopatías y luxaciones de la rótula hacia afuera.
Como prevención hay que procurar:
· Subir y bajar en la misma trayectoria
· Iniciar el plié en la cadera e ir girando en espiral hacia afuera similar a la apertura de las alas de una mariposa.
· Mantener los talones el máximo tiempo en el suelo (especialmente en el Grand Plié)
· No avanzar los talones
· La rodilla debe mirar al 2º dedo del pie
· Si el movimiento ha empezado, el esfuerzo para corregirlo distorsionará el movimiento: mejor empezar de nuevo.
El demi-plié debe tener siempre un ritmo continuado, aunque a veces sea necesario acentuar las bajadas; no por ello debe existir corte o colapso del movimiento antes de la subida, por ello provocaría una contracción muscular.A medida que se desciende, la columna vertebral deberá alargarse verticalmente. Los hombros y clavículas se alargarán horizontalmente, relajadamente…
Los pliés preparan el salto y amortiguan las fuerzas de las caídas de los saltos. Las estructuras elásticas que lo hacen posible son:
· El estiramiento de los Gemelos/Sóleo
· El estiramiento del Cuádriceps y de los Glúteos
· Estiramiento de los Aductores
Este estiramiento consigue 2 objetivos:
· Flexibiliza estos grupos musculares y
· Aumenta su fuerza excéntrica para la contracción.
Es importante la alternancia entre los movimientos Plié/Relevé para prevenir sobrecargas. El plié puede ser analizado en multitud de secuencias desde su partida hasta su finalización. La manera más sencilla es la de subdividirlo en 4 fases:
1. Posición de partida
2. Bajada del plié: flexión de rodilla, cadera y tobillo. Procurar abrir las rodillas afuera
3. Tope o límite por elasticidad de los músculos o por el tope anatómico óseo.
4. Subida del plié: extensión de rodillas (o Fase Propulsiva si se trata de un salto). En la subida empujar el interior de los muslos hacia el pubis. Empujar los talones contra el suelo.
Si analizamos el desarrollo del plié con cámaras de video a imágenes cada 1/25 segundos podemos concluir que el plié se produce
- Valgo de rodilla
- Eversión del pie
- Valgo del hallux
aunque todo ello dentro de unos límites fisiológicos.
Algunos de los errores más frecuentes son:
· Si se lleva el peso al 1º dedo se puede provocar un Hallux Valgus. Así pues, la pronación es un factor de lesión.
· Sentarse en la profundidad del plié, con lo que aumenta la sobrecarga de las rodillas (sobre todo el rozamiento de la Rótula sobre los cóndilos femorales)
· Levantar los talones del suelo prematuramente hace que los Gemelos se contraigan en acortamiento, con la consiguiente tendencia a la hipertrofia.
· Otras faltas son la consecuencia de: relajar el tronco y abdominales, adelantar los talones para incrementar el dehors…
· Si falta rotación externa de la cadera durante el plié: el Vasto externo del Cuádriceps se activa más y ello aumenta la presión externa de la rótula.
Para mantener la activación del peroneo lateral largo ocurre una pronación del pie
La anteversión de la pelvis disminuye la longitud entre los puntos de apoyo de los músculos del muslo y además provoca una mayor “cumbrure” lumbar.
Todo ello tiene como consecuencia un fallo de la fase propulsiva que se manifiesta entre otras cosas en la acción sutil de levantar las rodillas al subir (por la acción de los aductores y del pectíneo) lo que puede provocar lesión en los ligamentos internos (LLI y aletas). Este valguismo, en la caída de los saltos puede provocar maniscopatías y luxaciones de la rótula hacia afuera.
Como prevención hay que procurar:
· Subir y bajar en la misma trayectoria
· Iniciar el plié en la cadera e ir girando en espiral hacia afuera similar a la apertura de las alas de una mariposa.
· Mantener los talones el máximo tiempo en el suelo (especialmente en el Grand Plié)
· No avanzar los talones
· La rodilla debe mirar al 2º dedo del pie
· Si el movimiento ha empezado, el esfuerzo para corregirlo distorsionará el movimiento: mejor empezar de nuevo.
El demi-plié debe tener siempre un ritmo continuado, aunque a veces sea necesario acentuar las bajadas; no por ello debe existir corte o colapso del movimiento antes de la subida, por ello provocaría una contracción muscular.A medida que se desciende, la columna vertebral deberá alargarse verticalmente. Los hombros y clavículas se alargarán horizontalmente, relajadamente…
PSICOLOGÍA SOBRE LA REHABILITACIÓN DE LESIONES DE DANZA
¿Hay vida después de una lesión seria? Si el cuerpo se recupera bien, sí puede haberla. Pero una recuperación completa no se limita a poder doblar y estirar una rodilla o aterrizar con fuerza sobre los delicados huesos de un pie debilitado. De hecho, el proceso psicológico de recuperación de la confianza en uno mismo después de la rehabilitación de una lesión grave es extraordinariamente difícil. Y el destino del bailarín no lo determina sólo el mismo: su jefe, el director artístico, también tiene que volver a confiar en él.
La confianza en uno mismo, la ansiedad (intensidad) y la concentración son muy importantes para rendir bien en la danza. Estos factores psicológicos también tienen un gran impacto en la rehabilitación de la lesión.
Existen unos factores psicológicos que debemos destacar; en primer lugar la confianza en uno mismo, pues influye en todos los demás factores psicológicos relacionados con el rendimiento y ejerce un efecto directo sobre el mismo. Helgi Tomasson, director artístico del ballet de San Francisco, decía respecto a la recuperación de las lesiones:”Cuando los bailarines sufren una lesión, a veces se produce un cambio. Tienen menos seguridad, menos confianza. A veces (…) la libertad de espíritu se ve afectada.
La confianza en uno mismo es vital en tres niveles del proceso de rehabilitación. En primer lugar, los bailarines lesionados deben confiar en su capacidad de compromiso para completar con éxito los largos, y a veces dolorosos, programas de rehabilitación física. Si los bailarines piensan que no podrán recuperarse del todo a nivel físico, aunque su programa de rehabilitación sea exhaustivo, no trabajarán duro.
Otro factor psicológico es la motivación ya que la duración e intensidad del proceso de rehabilitación exige de los bailarines un alto nivel de motivación. Esto suele ser complicado, pues los bailarines dejan de confiar en sí mismos y en el programa de rehabilitación, sufren de ansiedad respecto a su recuperación y de problemas de concentración. Todo esto disminuye su motivación e inhibe su total recuperación.
Otro de los factores es la ansiedad, las lesiones graves y las recuperaciones largas producen ansiedad por muchas razones. La más evidente es el dolor que va asociado a la lesión. Durante un programa de rehabilitación, la lesión y los ejercicios terapéuticos generan un dolor constante. El dolor produce mucho estrés en el cuerpo y puede inhibir el proceso de sanación. Los bailarines lesionados también generan ansiedad cuando se preocupan por el éxito del programa. Esto tiene que ver con su confianza en el programa de rehabilitación y con su capacidad de completarlo con éxito.
Las lesiones y la recuperación también generan ansiedad al suprimir de la vida de los bailarines determinados aspectos gratificantes y alentadores: la recompensa psicológica y emocional de la danza; los beneficios físicos de las clases, los ensayos y las actuaciones, y la camaradería y amistad con el resto de los bailarines. Por tanto, los bailarines lesionados no sólo no tienen que aguantar el proceso de rehabilitación, sino que deben hacerlo en un entorno que ya no les alienta.
La pérdida de apoyo social durante la rehabilitación es especialmente preocupante. Los bailarines sanos tienden a evitar a los lesionados al crecer, supersticiosamente, que las lesiones son contagiosas. Dejar a un bailarín lesionado solo y aislado puede ir en detrimento del proceso de recuperación, pues las evidencias sugieren que el apoyo social facilita la rehabilitación. Aunque la explicación de esto no está completamente clara, el apoyo de los demás puede incrementar la motivación y la confianza en uno mismo, reduciendo así la ansiedad. Además, el sistema inmunológico de las personas que cuentan con un buen apoyo suele funcionar mejor.
Desafortunadamente, la ansiedad no desaparece cuando el programa de rehabilitación se acerca a su fin y la recuperación total parece inminente. Cuando los bailarines regresan al estudio y al escenario, tienen nuevas preocupaciones. Sobre todo, se cuestionan su capacidad de recuperar su forma física que tenían antes de la lesión. Una vez más esto tiene que ver con la confianza en uno mismo. Los bailarines también pueden temer volver a lesionarse en los entrenamientos y las actuaciones posteriores a la lesión. Esta preocupación les hace confiar menos en su capacidad de actuar y resta concentración en la actuación, lo que aumenta el riesgo de lesión.
La ansiedad también tiene un efecto debilitador directo. La ansiedad reprime la respiración, por ejemplo, dificultando la toma de oxígeno. Si la cantidad de oxígeno es menor, la recuperación necesitará más tiempo. La ansiedad provoca tensión muscular extrema, lo que aumenta el dolor y reduce el flujo sanguíneo a la zona lesionada. Adicionalmente, el estrés retarda la curación, pues disminuye la eficacia del sistema inmunológico.
Y el último de los factores es la concentración; los bailarines tienden aprestar más atención en los aspectos negativos de las lesiones, en vez de los aspectos positivos del proceso de rehabilitación. Cuando esto sucede, la confianza en uno mismo y la motivación sufren un impacto negativo, lo que desemboca en una reducción del esfuerzo en la rehabilitación. Además, si los bailarines carecen de concentración adecuada, tendrán dificultades para mantener un nivel alto de intensidad durante la rehabilitación, y esto alargará el proceso de recuperación.En los entrenamientos y las actuaciones posteriores a la recuperación, la concentración también es importante. Si el bailarín piensa más en el área lesionada que en la actuación, aumentará la probabilidad de que vuelva a sufrir una lesión. Asimismo, disminuye la confianza en sí mismo e incrementa su ansiedad, por lo que las posibilidades de volver a lesionarse aumentan aún más.
La confianza en uno mismo, la ansiedad (intensidad) y la concentración son muy importantes para rendir bien en la danza. Estos factores psicológicos también tienen un gran impacto en la rehabilitación de la lesión.
Existen unos factores psicológicos que debemos destacar; en primer lugar la confianza en uno mismo, pues influye en todos los demás factores psicológicos relacionados con el rendimiento y ejerce un efecto directo sobre el mismo. Helgi Tomasson, director artístico del ballet de San Francisco, decía respecto a la recuperación de las lesiones:”Cuando los bailarines sufren una lesión, a veces se produce un cambio. Tienen menos seguridad, menos confianza. A veces (…) la libertad de espíritu se ve afectada.
La confianza en uno mismo es vital en tres niveles del proceso de rehabilitación. En primer lugar, los bailarines lesionados deben confiar en su capacidad de compromiso para completar con éxito los largos, y a veces dolorosos, programas de rehabilitación física. Si los bailarines piensan que no podrán recuperarse del todo a nivel físico, aunque su programa de rehabilitación sea exhaustivo, no trabajarán duro.
Otro factor psicológico es la motivación ya que la duración e intensidad del proceso de rehabilitación exige de los bailarines un alto nivel de motivación. Esto suele ser complicado, pues los bailarines dejan de confiar en sí mismos y en el programa de rehabilitación, sufren de ansiedad respecto a su recuperación y de problemas de concentración. Todo esto disminuye su motivación e inhibe su total recuperación.
Otro de los factores es la ansiedad, las lesiones graves y las recuperaciones largas producen ansiedad por muchas razones. La más evidente es el dolor que va asociado a la lesión. Durante un programa de rehabilitación, la lesión y los ejercicios terapéuticos generan un dolor constante. El dolor produce mucho estrés en el cuerpo y puede inhibir el proceso de sanación. Los bailarines lesionados también generan ansiedad cuando se preocupan por el éxito del programa. Esto tiene que ver con su confianza en el programa de rehabilitación y con su capacidad de completarlo con éxito.
Las lesiones y la recuperación también generan ansiedad al suprimir de la vida de los bailarines determinados aspectos gratificantes y alentadores: la recompensa psicológica y emocional de la danza; los beneficios físicos de las clases, los ensayos y las actuaciones, y la camaradería y amistad con el resto de los bailarines. Por tanto, los bailarines lesionados no sólo no tienen que aguantar el proceso de rehabilitación, sino que deben hacerlo en un entorno que ya no les alienta.
La pérdida de apoyo social durante la rehabilitación es especialmente preocupante. Los bailarines sanos tienden a evitar a los lesionados al crecer, supersticiosamente, que las lesiones son contagiosas. Dejar a un bailarín lesionado solo y aislado puede ir en detrimento del proceso de recuperación, pues las evidencias sugieren que el apoyo social facilita la rehabilitación. Aunque la explicación de esto no está completamente clara, el apoyo de los demás puede incrementar la motivación y la confianza en uno mismo, reduciendo así la ansiedad. Además, el sistema inmunológico de las personas que cuentan con un buen apoyo suele funcionar mejor.
Desafortunadamente, la ansiedad no desaparece cuando el programa de rehabilitación se acerca a su fin y la recuperación total parece inminente. Cuando los bailarines regresan al estudio y al escenario, tienen nuevas preocupaciones. Sobre todo, se cuestionan su capacidad de recuperar su forma física que tenían antes de la lesión. Una vez más esto tiene que ver con la confianza en uno mismo. Los bailarines también pueden temer volver a lesionarse en los entrenamientos y las actuaciones posteriores a la lesión. Esta preocupación les hace confiar menos en su capacidad de actuar y resta concentración en la actuación, lo que aumenta el riesgo de lesión.
La ansiedad también tiene un efecto debilitador directo. La ansiedad reprime la respiración, por ejemplo, dificultando la toma de oxígeno. Si la cantidad de oxígeno es menor, la recuperación necesitará más tiempo. La ansiedad provoca tensión muscular extrema, lo que aumenta el dolor y reduce el flujo sanguíneo a la zona lesionada. Adicionalmente, el estrés retarda la curación, pues disminuye la eficacia del sistema inmunológico.
Y el último de los factores es la concentración; los bailarines tienden aprestar más atención en los aspectos negativos de las lesiones, en vez de los aspectos positivos del proceso de rehabilitación. Cuando esto sucede, la confianza en uno mismo y la motivación sufren un impacto negativo, lo que desemboca en una reducción del esfuerzo en la rehabilitación. Además, si los bailarines carecen de concentración adecuada, tendrán dificultades para mantener un nivel alto de intensidad durante la rehabilitación, y esto alargará el proceso de recuperación.En los entrenamientos y las actuaciones posteriores a la recuperación, la concentración también es importante. Si el bailarín piensa más en el área lesionada que en la actuación, aumentará la probabilidad de que vuelva a sufrir una lesión. Asimismo, disminuye la confianza en sí mismo e incrementa su ansiedad, por lo que las posibilidades de volver a lesionarse aumentan aún más.
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